Mi nombre es Diego Alberto Gómez Mariscal nacido en Cd. Juárez Chihuahua, el día 14 de noviembre de 1987. Hijo menor de Rosa Aida Mariscal García, y José Gómez Muñoz ambos maestros frente a grupo ya jubilados. Mi hermano mayor y el cual me lleva doce años de diferencia también se desempeña como docente frente a grupo.

Mi infancia trascendió como la de cualquier hijo de maestro, desde pequeño estuve al contacto con las escuelas donde laboraron mis padres, creo que esto es común para los hijos de los maestros, somos los más desatendidos, porque nuestros padres atienden a otros jóvenes.

Fui un niño tranquilo en la primaria y secundaria, nunca cause revuelo al paso de la educación básica. Cuando entro a la media superior, se empieza a abrir el panorama de lo que se quiere estudiar a nivel profesional. Tenía la idea de estudiar derecho o para maestro. Así paso el tiempo y cuando se acerca el último semestre mi padre habló conmigo referente a lo que quería estudiar, le comenté que derecho, a lo que el pensativo me contestó irónicamente,  -si vas a estudiar derecho para dar clases en la secundaria mejor metete a la Normal Superior - , pues después de ese comentario aun tenía mis dudas, entonces para darme una idea si la docencia me gustaba, comencé a estudiar un diplomado de educación  o la nivelación como se le conocía anteriormente,  y el cual también se ofrece por parte de la Normal Superior. Curso el diplomado y me doy cuenta de que si me gusta la docencia en ese entonces la licenciatura comprendía los siguientes periodos: (licenciatura de educación con especialidad en español, plan 99. La cual son seis años, teniendo que ir todos los sábados y algún domingo del mes además de tres semanas en receso escolar).

Era en el 2006 yo acabando la preparatoria, también el diplomado, tenía 18 años recién cumplidos, cuando llega otra noticia, y es que empiezo a laborar como prefecto en una secundaria  nocturna para trabajadores, con un horario de 5 pm a 10 pm. y en la cual tenía alumnos mucho más grandes que yo, allí duré un año, y por necesidades del servicio me cambian a otra escuela, donde laborando y estudiando transcurrió mi etapa de prefecto.

Cuando termino la Normal Superior y me recibo ya como Lic. En educación  hago el examen de oposición  y quedo en el lugar seis en lista de pre relación,  y en esa posición se me ofrecen 25 h. Las cuales acepto en una escuela secundaria  técnica en el año del  2015, y hasta la fecha sigo laborando en técnicas, en especifico técnica 30. Turno vespertino, asignatura en español  y cursando actualmente una maestría en educación en el  CID (centro de investigación y docencia).

 

Me considero un docente empático con sus alumnos, creo yo que el ser docente se debe de sentir, debe de gustarle al maestro lo que hace, si no nunca adoptará ese papel, a lo largo de mi experiencia laboral  son muchas más las cosas buenas que malas. Al estar hablando de trabajar con adolecentes  que el mismo termino lo dice “que adolece” no todo es miel sobre hojuelas, pero la mayoría de las veces si eres un profe que le importa su alumnado, que lo trata bien, que escucha a los jóvenes, ya se tiene ganado el cincuenta por ciento del aprendizaje, ya que te harán caso, te pondrán atención etc.

Tengo muy buenas experiencias con ex alumnos  que los ve uno en la calle o se les topa y saludan con un gusto enorme, y te dicen lo bueno que fuiste como docente,  no hay satisfacción más grande que esa, el reconocimiento por parte del alumno, nuestra materia de trabajo.

Las instituciones educativas en las que me ha tocado laborar, y han sido un total de seis, tienen sus diferentes estilos de trabajo, pareciera que se escucha raro, ya que todas las escuelas van encaminadas a lo mismo, pero sí, cada una tiene sus particularidades. Me tocaron escuelas que solamente con llegar a ellas ya estaba uno de mal humor, donde algunos de los compañeros cargaban con una negatividad impresionante, gracias a dios ya no estoy allí, pero aun así con el paso de los años  y preguntándoles a algunos compañeros que se quedaron en esas escuelas y son amigos míos, comentan que siguen las cosas iguales,  y la verdad se sorprende uno de cómo en un centro escolar, son más los negativos que los profesores positivos, ósea como que hubo una rifa y los negativos les tocó por azar quedar todos juntos.

A diferencia de otras escuelas donde todos los compañeros se llevan bien, se echan la mano para sacar los proyectos que se vienen etc.  Y es en esas escuelas donde se trabaja tranquilo, agusto.

Los directivos también tienen que ver en esta cuestión encontramos gran variedad de matices y personalidades en ellos,  cómo te pueden hacer una jornada laboral amena, también te la pueden fastidiar.

El compañerismo es invaluable en un centro educativo, es  de las cuestiones que más enriquecen una práctica escolar, el  poder compartir con los compañeros tanto éxitos como sin sabores dejan una  experiencia única.  Ya que entre nosotros mismos nos damos estrategias para que se pueda llevar a cabo el aprendizaje con ciertos grupos o ciertos chavos. Creo que  dos cabezas piensan mejor que una y aquí la verdad si aplica.

Tomo en cuenta sus consejos  sus formas  y características para dar sus clases, ya que uno tiende a utilizar los mismos recursos  y formas cada clase, y es bueno el conocer otras didácticas que manejan los docentes.  Existen ocasiones que llevo tres clases utilizando las mismas técnicas, ya hasta que analizo y digo dentro de mí, -ya cámbiale, o en ocasiones cuando utilizamos seguido actividades etc.

Tenemos que ser variados en nuestra forma de enseñar, yo trato de variarles actividades, formas y recursos, para que el alumno comprenda y ponga en marcha sus proyectos. Esto se logra en que también nosotros nos estemos actualizando,  es una de las cuestiones que me impulsó a tomar la maestría que estoy cursando en la actualidad, para refrescarme un  poquito o un mucho en estas cuestiones.

Yo creo que como docente tenemos que creernos lo que somos para así proyectárselo a nuestros alumnos, manejar una buena actitud hacía ellos, ser empáticos con los jóvenes, compañeros y directivos, ser un ejemplo a seguir para nuestros alumnos. Es difícil de verdad la labor de ser docente, ya que cada cabecita que está enfrente de nosotros es un mundo, cada una tiene sus problemas, sus gustos, sus necesidades etc. y es donde tenemos que utilizar todas las herramientas, consejos, estrategias que más arriba se mencionaba.

Solo me queda decir una cosa, que si volviera a tener la oportunidad  de estudiar, seria  para MAESTRO.

Comentarios

  1. En efecto amigo.. hay que creer para proyectar. Me gusto esa frase y se de tu sentido de responsabilidad. Sabes que estas haciendo algo bien cuando tu mismo te dices ¡lo volvería a hacer!

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  2. Muy buena actitud profe y sobre todo por tener tantos buenos ejemplos en casa, felicidades!

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