Alejandra Holguín, Autobiografía
La 4ta es la vencida
En el fondo, sí fue mi
madre Consuelo Ríos (maestra jubilada) que soy la maestra que soy, Alejandra
Holguín Ríos, así me nombro ese 11 de octubre de 1983 que me dieron ganas
de nacer. Somos una familia pequeña mi papa Joel y mi hermano Ángel, yo quería
más hermanos pero no me preguntaron.
Viví rodeada de la docencia
por mi madre, y nunca imagine que le seguiría los pasos. Mi madre era una
maestra muy enérgica, de pellizcos y coscorrones, que yo sepa nunca hubo un
problema grave por ello, es más creo que ni siquiera quejas y sus alumnos la
querían, sobra decir pues es mi mama, fue una gran maestra, muy dedicada,
entregada, responsable, ¡ha pero en casa era el doble de pellizcona! 😖, fue mi
maestra en 5to grado y yo obviamente al ser alumna e hija no merecía segundas
oportunidades que los demás si, estaba muy monitoreada y asfixiada, supongo que
entonces fue cuando decidí ¡no ser maestra!👎
Aunque de pequeña me
encantaba ayudarle con sus actividades, recuerdo que ella hacia las copias de
trabajo y exámenes de sus grupos en un gelatinógrafo, una especie de gelatina
azul que calentaba a baño maría y vertía en un molde de poca altura, realizaba
la primer copia de su trabajo hecho a mano con un pasante azul lo ponía sobre
la gelatina ya fría, lo presionaba, quitaba y colocaba sobre él hojas blancas
para que la tinta del pasante hiciera las copias, también me gustaba ayudar en
las manualidades que hacía para pegar a la pared de los niños que “se subían al
tren de la lectura”, hacíamos conejos con un costal que llenaba de zanahorias
con los nombres de los niños que fueran avanzando en algo, claro que todos los
alumnos querían ver bici llegar a la meta, de la suma o la multiplicación,
recuerdo también que hacia pequeños ejercicios en hojitas en blanco y a los
niños que terminaban primero sus trabajo les daba uno, para copiar y realizar
en el cuaderno. Eso me gustaba mucho. 💗💓
La primera vez que tuve
oportunidad de entrar al magisterio llego junto con mi oportunidad de trabajar
en “coca cola” entonces obvio, la profesionista que había en mí se dijo “¡no
estudie ingeniería química para ser maestra!” y me decidí por el trabajo más
pesado, agotador, estresante y demandante que jamás había pensado. Ya era mama
de dos pequeños, esposa, ama de casa y esclava del trabajo, entonces pensé que
ser maestra era una muy buena opción y el papa de mis hijos tenía buena
relación con quien me había otorgado la primera oportunidad, claro que había
que aprovechar que el área de química estaba muy vacante así que pedí otra
oportunidad.
Llego la segunda, no
recuerdo que día, pero me mandaron a la Técnica 90.
Llego
yo a dirección –Buenos días me mandan de sindicato para el grupo de química-
falta decir que en la vida me había parado como maestra en ningún lado, nunca
impartí un curso, ni tenía idea de que demonios iba yo a hacer.
El
director –Venga maestra la llevo al grupo-
😱😨Llegamos al salón de 50 almas rebosantes y como que había desayunado bastante glucosa, aquello era una fiesta, ni la entrada del director los detuvo mucho, entonces les comenta que aquí está su maestra de química, todos suyos maestra, la veo al rato. ¿Qué?, ¿Y ahora qué hago?, ¿Dónde les bajo el volumen?, ¿Qué temas tengo que ver?, ¿Cómo los voy a ver? La locura para mí, lo único que se me ocurrió fue pedir un libro y cuadernos para hojear, y supongo que ahí vieron que era un blanco fácil, “una maestra que no es maestra”, ese día acabo y a eso me dedique a ver cuadernos, para mi suerte la siguiente clase me comenta el director que no puedo continuar en la escuela porque solo hay 6 horas y mínimo son 7. ¡Vaya alivio! 😆
Ahora
que lo pienso me digo –Cuando sea directiva y venga una maestra nueva o maestro
si es importante preguntar por su experiencia y como se siente si va iniciando,
dar una capacitación en todas las empresas lo hacen y en esta que es la más
importante no, otorgar un libro de guía, un plan y programa, en ese entonces no
sabía ni que existía e igual no me hubiera servido de nada (jajaja) pero ¿qué
tal que si?
En la tercera oportunidad
me volvieron a rechazar, ahora porque no tenía un diplomado en educación que se
ofrecía en la UPN, entonces, pues a hacer el curso. Para ser honesta desde el
inicio del curso y hasta terminarlo no identifique como eso me iba a ayudar, ¡no!,
a capacitar para ser docente, no lo visualice, claro que si le tome seriedad,
puse mi mayor esfuerzo pero no le veía el propósito.
Entonces llego la vencida,
la 4ta oportunidad.💪💞👌 Llegue a la técnica 38 por horas de física y créanme, que
al entrar al salón y no estaba la pseudo maestra que había antes, tampoco había
una pedagoga experta, pero ya no sentía pánico en el aula y así empezó mi
aventura de la docencia. Y me encantó!
De lo que me di cuenta al
entrar de nuevo al salón fue que pensé en los profes que me habían hecho la
escuela un lugar hermoso, de la maestra de biología que dictaba los exámenes para
solo escribir las respuestas, del profe de física que nos llevaba al
laboratorio y hacíamos muchos experimentos geniales, del profe de formación que
nos hacía preguntas capciosas y de cultura, para subir y bajar decimas de calificación,
del profe de matemáticas que todos los alumnos de la escuela queríamos, de la
maestra de inglés siempre tan guapa, del vocabulario tan amplio de la maestra
de español y yo quería será como todos ellos. Al empezar a formar el
rompecabezas de la maestra que quería ser me di cuenta también que siempre
imperaba la Alejandra que imploraba siempre “tolerancia” para hacer el ambiente
más favorable, me gusta mucho el trabajo manual, lúdico, experimental y lo
aplico en clase, trato de ser innovadora pero me gana el estilo propio, el kinestésico
y como apoyo hablar mucho pues también aprendo escuchando. Lo más importante
que veo en mi es que empecé a amar ser maestra ese día de esa cuarta vez.
Tampoco fue tan sencillo, te encuentras rodeada de chiquillos cuya etapa me parece las más complicada del ser humano, te quieres desprender del niño pero no sabes cómo, todo sucede en ese contexto, con esos amigos, con esos maestros, en ese ambiente. Tuve la oportunidad de hacer buenas relaciones con mis alumnos pero si me preguntan, no sé cómo, solo se dio, pero también encontré grandes detractores en algunos otros y tampoco entendí por qué. Lo entendí después, igual que con los pares, encuentras más afinidad con algunos y también hay quienes descargan ciertas iras en ti por parecerte a la mamá, por ser joven (es que lo era, tenía 27 años, sé que hay más jóvenes pero en fin) o porque te pareces a una figura femenina con las que no están muy satisfechos de trato o así, en casa, una amiga, una tía, la madrastra. ¡Qué cosa más difícil! ¿Cómo se lidia con eso? Y seguimos sin capacitación humana.
Por lo referente a los
temas, suponen que eres un experto en el tema por haber estudiado una
ingeniería y vaya mi sorpresa, tuve que pedir clases a mis compañeros, para dar
mis clases, pero fue enriquecedor. Te topas con que quieres ser maestra de
laboratorio activa y le buscas en libros y en internet, chocas con que lo tiene
que practicar antes y te llevas cada chasco. Pero eso es muy favorecedor también. 😂
Ya con algunos años de
experiencia, veo a mis compañeros maestros y entiendo que es lo que NO quiero
ser, no quiero un salón quieto pero repleto de 200 actividades para el primer
trimestre, no quiero llenar el pizarrón de información para que copien y
esperar que aprendan, o como la maestra que grita y se le nota la desesperación
de no poder controlar ni su peinado, me gusta el ruido pero me gusta más que se
diviertan y las clases signifiquen algo para los alumnos. También he podido
compartir con mis compañeros algunos comentarios que nos ayudan a mejorar las
prácticas, a entender o sobre llevar a algún alumno en específico y tolerar a
mis compañero porque de ello se desprende el trabajo en equipo respetuoso,
armonioso y en el mismo fin.
He trabajado en distintas escuela y comprendo que la organización directiva y su guía es crucial para que el efecto educativo se logre con objetividad y calidad, comprendo que el que hacer del directivo es sumamente delicado pues atiende a 3 jefes, los docentes, las autoridades y los padres de familia, sin duda una buena dirección hace que la labor sea más eficaz claro, con la colaboración activa, reflexiva y responsable de sus maestros. Teniendo en cuenta siempre el entorno en que los alumnos se desenvuelven, los recursos con los que cuentan, la calidad de vida en que se desarrollan, las aspiraciones propias y de sus padres, sabemos que es inherente que el respeto y aprecio con que se les trate hará quizás de la escuela un lugar cómodo y seguro donde puedan ampliar sus expectativas y potenciar sus habilidades, tanto cognoscitivas como sociales y valorales.
Es difícil ser amiga y
maestra de mis alumnos, establecer ambientes de confianza, pero me esfuerzo en
ello, aun no dejo de invitar a salir del salón a los alumnos que me causan
problemas y digo invitar porque en una plática con mi subdirector académico sugirió
que estaba en derecho del estudiante salir si no está cómodo y dispuesto al
trabajo en el aula, no es lo correcto, ¡lo sé!, pero aún me encuentro en la situación
de tampoco estar cómoda con ellos pues ni trabajan ni dejan trabajar, aun me
faltan tablas para lograr que algunos lo hagan y en esto baso mi preparación actual.
También soy humana y sigo errando pero estoy en camino a las mejoras de mis
áreas de oportunidad.
Cuando inicie mi trabajo
como maestra, había una maestra Sonia Estrada se llama, con un sentido humano
excepcional hablando como par y como docente, siempre me dio consejos
formidables en mis inicios y la recuerdo con un gran aprecio, sé que ella no escribió
la frase pero me dejo marcada para bien cuando dijo en un CTE (de los primero
por cierto, allá en 2012) “La palabra enseña, pero el ejemplo arrastra” así que
trato de ser el mejor ejemplo que puedo para mis niños. 😍
FELICIDADES MAESTRA POR SU TENACIDAD Y DETERMINACIÓN.
ResponderBorrarAle que padre tu historia de vida, que bueno que seguiste los pasos de mamá y sobre todo que eres una maestra con vocación.
ResponderBorrarME ENCANTO LA FORMA EN LA QUE REDACTO SU HISTORIA DE VIDA MAESTRA, MI RESPETO Y ADMIRACIÓN...
ResponderBorrarASI BATALLAMOS ALE JAJAJA, CUANDO ENTRAMOS AL SISTEMA.
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