No soy Mahatma Gandhi o Steve Jobs, ¿Qué podría escribir en mi autobiografía? Ni siquiera sé cómo empezar, y mucho menos cómo escribirlo todo, pero aquí vamos, mi nombre es Jazmín Torres Rosales, soy 1 de 2 o sea soy gemela, nacimos el 27 de octubre en Cd. Juárez, mi familia está compuesta por 6 integrantes: mis padres, 3 hermanas y yo, ¡ah! Y sin olvidar a mi perro; mis padres son originarios de un pueblo de Zacatecas, pero residen en esta ciudad desde hace 40 años, prácticamente mis raíces son zacatecanas. No recuerdo mucho de mi primera infancia, pero mi mamá dijo que era una niña muy activa, curiosa, alegre y traviesa. Tuve una infancia muy hermosa, enfocada en los valores y el respeto, libre y feliz, si pudiera, definitivamente volvería a vivirla.
Sintetizando mi perfil educativo,
les platico que siempre he estado en escuelas públicas, mi recuerdo del preescolar es muy escaso, solo recuerdo lo mucho que me divertía y aprendía,
siempre he sido una persona muy sociable y platicadora, un recuerdo muy grato
es que formé parte de la escolta del prescolar.
Cursé la primaria en la escuela Hortensia
Solís, siempre siendo una alumna responsable, cumplida y ordenada, aunque no tenía
buenas calificaciones disfrutaba mucho los recreos porque comía chucherías y
jugaba mucho. Ningún suceso importante que yo recuerde marcó mi infancia, fue
hasta la secundaria en donde tengo presente un poco más, me caracterizaba por
ser una alumna dedicada, reservada y atenta, siento que en esa etapa fue cuando
maduré un poco más, pues comenzaba a descubrir cosas que eran nuevas para mí,
pensamientos diferentes y emociones distintas, un recuerdo muy importante que
tengo es con una maestra de español que nos motivaba siempre, ella fue una de las
inspiraciones a ser maestra pero en la preparatoria cambió mi perspectiva
totalmente por estudiar educación, comenzaron las dificultades, no quedé en la
preparatoria que tenía como primera opción y fue difícil buscar cupo en otras
escuelas, se me dio la oportunidad de cursar mis estudios en el CBtis 128 donde
estuve mis tres años en una carrera “que era solo para hombres”, pues éramos 4
mujeres, aprendí muchísimo al convivir con hombres, fue una cosa muy divertida
la preparatoria en ese sentido ya que por lo de la estudiada pues le eché ganas
y aun así salí con buen promedio.
Pero… ¿recuerdan que les comenté que ahí cambió mi perspectiva por estudiar educación? Pues les contare de manera breve, comenzaron mis gustos personales, mi cambio de ideas, etc., la típica edad de la punzada y fue en uno de esos test de educación vocacional y orientaciones que daban para ver que estudiar es que me decidí por estudiar algo relacionado a la medicina, me enfoqué como primera opción en Médico veterinario, mi segunda opción era ser maestra pero no del todo motivada. En la preparatoria teníamos que hacer prácticas y servicio social los cuales realicé en el preescolar en el que estudié, ahí las maestras aun nos recordaban (a las gemelas), a mí me mandaron con las maestras como apoyo y fue entonces que ellas mismas me decían que hacia bien mi trabajo, que era muy buena para eso, etc. desde entonces comenzó nuevamente mi gusto por estudiar la carrera universitaria en educación.
Estudié
la Licenciatura en intervención educativa en la Universidad Pedagógica Nacional,
mi línea fue inclusiva, aunque en sí la licenciatura abre mucho campo laboral,
me esforcé siempre por entrar al magisterio por ello comencé a trabajar en
colegio, ahí dure 3 años, tres años que me ayudaron a ganar experiencia y a
nutrirme de conocimiento ya que nos capacitaban constantemente y nos
supervisaban a toda hora.
Hablando de la escuela abarcaré la dimensión institucional que nos habla
un poco de las normas de comportamiento y de la comunicación entre colegas y
autoridades que cada escuela constituye y que a su vez forman parte de una
cultura profesional.
Como dicen: “la vida no es sólo un lecho de
rosas, y que los desafíos y las dificultades son un elemento integral de la
vida” y con esta frase me refiero a lo difícil que ha sido para mí el ser parte
del magisterio, concurso tras concurso no quedaba y después de seis años de
intentar gracias a Dios, a la suerte, a los cosmos o en lo que ustedes crean por
fin se me dio la oportunidad y por lo tanto comenzaron mis desafíos y
dificultades, trabajé en cuatro escuelas, dos colegios y dos escuelas públicas,
totalmente diferentes y como mencionaba anteriormente, las normas y
comportamientos son distintos. El trabajar en colegio me ayudó muchísimo en
ganar experiencia, tratar a los padres de familia, pues ahí eran muy exigentes,
ahí comencé a saber cómo era comunicarme entre paralelos de grupo, compañeros
de trabajo, coordinadora y directora, pues como saben los que han trabajado en
colegio, las normas y reglas son estrictas o dependiendo como se lleven con los
altos mandos de la institución, a mí me tocó mala suerte, se me exigía mucho,
horarios extendidos, trabajo demandante y supervisado, dar la cara siempre a
problemáticas internas, aunque nunca sufríamos por material didáctico o algún
elemento para trabajar con los alumnos era muy pesado, los colegios se
caracterizan por tener buena gestión en todos los ámbitos pues por algo las
clases en su mayoría suelen ser de calidad, pero los maestros muchas veces no
tenemos vida o voz y voto.
He trabajado en diferentes instituciones y he
conocido a muchos maestros, los cuales me han enseñado poco o mucho, lo que se
debe hacer y lo que no, en quién se debe confiar y en quién no y hasta la fecha
sigo conociendo; me ha gustado trabajar con compañeros de las diferentes escuelas
pues como en todo, siempre es bueno la innovación tanto personal como
profesional; soy una persona que socializa fácilmente y en eso de la
comunicación es mi fuerte y gracias a esa comunicación me he abierto muchos
caminos y he tenido experiencias muy buenas en cuestión de profesión, el tener
comunicación con los demás me ha servido para sumar saberes en la práctica de
enseñanza, ya que soy de la idea de que si no sé algo, lo pregunto, lo
cuestiono, lo busco pero siempre trato de buscar la solución.
Hablar de una dimensión interpersonal en la educación es algo interesante ya que
la práctica docente se fundamenta en la relación que se tiene con los que
intervienen en el quehacer educativo (alumnos, docentes, directivos,
responsables de familia) y esto hace que uno se sienta en confianza muchas de
las veces.
Dicen que, para trabajar bien y sentirse bien,
debe de haber un buen clima de trabajo y en la escuela donde trabajo existe,
claro que no todo es color de rosa, pero al menos no es la típica escuela donde
hay grupitos, todos hablan de todos y el ambiente se presta para ser tóxico y
desgastante, pues cuando se tiene una buena comunicación y buena organización
dentro de un colectivo los conflictos son pocos.
Me
encuentro trabajando en una escuela que su contexto social no es muy agradable
que digamos (pero eso ya se los platicaré en la dimensión social). Como docente
uno debe tener mucho cuidado con lo que dice o con lo que hace tanto con los
padres de familia como con los alumnos, como en toda escuela existen padres de
familia que apoyan mucho, los entrometidos, los olvidadizos, los ausentes y los
que son súper buena onda y que casi casi se ganan tu confianza, pues bueno en
mi escuela hay de todo y eso es bueno pues si necesito a alguien para apoyo
dentro de la institución sé de donde escoger, si necesito difundir un mensaje
también se con quién y esto hace que estas relaciones sean menos complejas, la
escuela se encuentra en un sector vulnerable por así decirlo y por lo tanto
existe todo tipo de problemáticas que como colectivo siempre nos ayudamos para
dar solución a dichas problemáticas o por lo menos intentamos que sea menos
grave ya que siempre existe esa comunicación para todos estar en sintonía y
tener una buena convivencia dentro y fuera de la institución.
Anteriormente hablaba del contexto social en el
que se encuentra la escuela (dimensión
social) estamos ubicados en un sector vulnerable por así decirlo, la
escuela y sus alrededores carece de
mucho, económicamente muy apenas alcanza, la escuela está en gestión de
construcción, existían salones que eran trailas, los servicios son escasos, los
padres de familia carecen de mucho y eso hace que dentro del aula se note aún
más, como docentes nos enfrentamos a muchas cosas, principalmente a la ausencia
de mamá o papá en la escuela por la razón del trabajo, esto ha provocado que
muchos alumnos sean conflictivos, a muchas faltas por parte de los niños, si no
hay un ingreso en casa a veces los alumnos llegan con hambre y eso es aún más
grave porque el conocimiento o los aprendizajes no son los mismos, el
rendimiento académico varia y los maestros somos los que nos enfrentamos
diariamente a ese tipo de problemáticas, los que apoyamos de vez en cuando al
alumno.
Actualmente esta dimensión se encuentra
conflictuada en cuestión de educación a distancia, cuando estábamos de manera
presencial era difícil trabajar con algunos alumno o tratar con algunos padres
de familia, así a la distancia es aún más difícil, nos encontramos en un
escenario de desigualdad, hay quiénes si tienen el recurso para una video clase
o el envío de actividades diariamente, pero hay quiénes no tienen el recurso y
por supuesto también existen los padres que ni responsabilidad tuvieron y las
actitudes o prácticas de enseñanza que presenta el maestro se han tornado a un
cambio consecutivo, pues volvemos a lo mismo ante esta situación a la que nos
vimos obligados a cambiar, las oportunidades, los conocimientos, las
necesidades han sido muchas y el aprendizaje ha sido poco.
Algo que me llamó la atención en la dimensión didáctica es que dice que el
maestro siempre se ha caracterizado por ser el orientador, facilitador, guía
del aprendizaje y el que está siempre para el alumno en todo su proceso de
enseñanza aprendizaje y es correcto, pero no olvidemos que también hay esos
profesores que están solo por un sueldo (me han contado), en lo personal me
gusta mucho los grados de primero y segundo a mi parecer son grados que son el
inicio de todo, si el niño aprende a leer en primer grado es una satisfacción
grandísima para mí. Como docente me caracterizo por ser muy estricta (me han
llamado bruja los alumnos) pero tengo la satisfacción de que aprenden, me
siento como el cuento de la mamá más mala del mundo, pero versión maestra, soy
de las que creen en esa idea que los niños son auténticos y que son una
esponjita que absorben todo tipo de conocimiento y que todos en su momento
aprenden, aprenden de diferente modo y tiempo, trato de ser una maestra que
explica una y otra vez, que si veo en los alumnos cara de ¿what? pienso como
ellos para transmitir ese conocimiento, trato de que no sea algo aburrido y
busco la manera de rendir siempre el tiempo.
No soy la maestra que trabaja siempre lo mismo,
he comentado que siempre atiendo los grupos de primero y segundo y sería fácil
aplicar la misma planeación de años anteriores o actividades ya que son los
mismos temas, pero siempre trato de buscar actividades que sean llamativas,
dinámicas y divertidas con la finalidad de que se transmita el aprendizaje,
utilizo material didáctico, material manipulable, material reciclado, en fin
variedad de materiales para el trabajo en clase para que por lo menos si no se
logra al 100 el aprendizaje por lo menos comprenda. Siempre soy muy
comunicativa con los padres de familia, me gusta mantenerlos en comunicación en
relación del progreso que va teniendo el alumno y si falta apoyo busco la
manera en que ellos me apoyen para que avance.
Para llevar a cabo mi práctica profesional he pasado
por muchas cosas que me han servido como aprendizaje personal, pero lo que me
ha hecho seguir con ese entusiasmo pese al confinamiento es la responsabilidad
que siempre he tenido en lo que realizo y es así como hablaremos de la dimensión valoral, al principio de esta
redacción comenté que fui educada en valores y eso me ha ayudado muchísimo. Pues
me considero una persona que aún conserva esos valores y que les da
significado.
Hoy en día a mi punto de vista los valores se
van perdiendo poco a poco, nos enfrentamos a una nueva generación que es muy
delicada, muy especial y que se tiene que tratar con pincitas como dicen, es
difícil trabajar en muchos de los casos con los alumnos porque son muy
groseros, altaneros y no se les puede decir mucho porque al rato tenemos a la
madre de familia poniendo queja en dirección. Como docente siempre trato de que
esos valores estén presentes día a día por lo menos dentro de la escuela, me
gusta transmitir lo que yo sé en cuestión de responsabilidades, respeto,
paciencia, entre otros ya que uno es el reflejo de lo que se dice y hace y
quiero ser un buen ejemplo para mis alumnos en todo momento.
No solo es el respeto que tengo con mis alumnos
sino con toda persona dentro de la institución, me gusta hablarles de usted a
las personas mayores por respeto, pudieran decir que soy una antigua y que ya
no se usan esos modales pero en día eso es lo que falta un gracias, por favor,
etc. ya que cada vez nos estamos dejando llevar por la tecnología y lo
novedoso, perdemos lo que aún puede ser rescatable e incluso algunos padres de
familia también les faltan esos valores, esa educación y que tristemente no
podemos hacer nada con ellos.
Pudiéramos hablar muchas cosas en todas las
dimensiones ya que como docentes tenemos una y mil experiencias con los
alumnos, padres de familia, compañeros o las diferentes instituciones en las
que han estado hasta un día ya sería parte de la experiencia, les confieso que
me fue muy difícil el pensar y plasmar todo esto ya que siempre estamos
acostumbrados a platicarlo, cuando lo expresamos surge idea tras idea, pero al
escribirlo no sé como aterrizar la idea o palabra, que debería ser lo contrario
pero uno va aprendiendo y fue interesante hacer un análisis desde las seis
dimensiones recordando todo lo que hemos pasado como profesionales y como
repercute en nuestra vida diaria, que va con uno siempre.
No inventes Jaz, estuvimos en la misma primaria, deseguro yo era tu maestra en los recreos jajajajaj apartir de hoy seamos mejores amigas=)
ResponderBorrarEn serio??? oye que coincidencias de la vida, no?? al rato nos sacamos el chisme en coincidencias jejeje y obvio mejores amigas!
BorrarMe encanto Jaz un placer coincidir contigo en esta vida, pues aun tenemos un camino muy largo que recorrer ❤
ResponderBorrarDios pone a las personas buenas en nuestros caminos y estoy agradecida por coincidir contigo aunque me digas Yanel jajaja
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